Deducir las obras de eficiencia energética: una buena decisión

La reciente decisión del Consejo de Ministros de extender la vigencia de las deducciones fiscales por mejoras de eficiencia energética hasta 2026 representa un paso firme hacia un modelo energético más sostenible y un impulso necesario para la rehabilitación del parque de viviendas en España.
Esta medida no solo beneficia directamente a los hogares que apuestan por reducir su consumo energético, sino que también alinea el esfuerzo de los ciudadanos con los objetivos climáticos nacionales y europeos, fomentando la transición hacia una economía baja en carbono.
Los datos presentados son alentadores: el número de viviendas beneficiadas ha crecido exponencialmente desde 2021, reflejando una mayor sensibilización de la ciudadanía hacia la sostenibilidad energética. Este crecimiento no es casualidad, sino el resultado de políticas que facilitan y promueven la inversión en eficiencia energética, permitiendo a las familias reducir no solo sus emisiones, sino también sus facturas energéticas. La ampliación del período de aplicación de estas deducciones asegura la continuidad de este impacto positivo, incentivando tanto pequeñas reformas individuales como proyectos más ambiciosos a nivel de comunidades de vecinos.
Finalmente, esta medida actúa como un motor económico que activa el sector de la construcción y la rehabilitación, impulsando la generación de empleo verde y fomentando la innovación tecnológica en soluciones energéticas.